El Gobierno plantea volver al estado de alarma si se agravan los rebrotes y el PP pone el foco en Barajas.

Máxima preocupación en Moncloa ante los primeros rebrotes de COVID-19 tras el fin del estado de alarma. Dos de ellos son especialmente preocupantes, uno que ha llevado a cuatro comarcas de Huesca a volver a la fase dos y otro detectado en una residencia de Lleida con 18 infectados. Ante este escenario, el Ejecutivo ya se plantea incluso restringir la movilidad por zonas si se agravan los brotes en algunos territorios, aunque defiende la reapertura de Barajas, una decisión que, ha recalcado, se ha adoptado dentro del contexto de la Unión Europea. Sin embargo, el Ejecutivo de Díaz Ayuso teme que la falta de controles que muchos usuarios denuncian pueda suponer que el virus vuelva a entrar, y provoque una segunda ola en la comunidad, y el PP, a través de su secretario general, Teodoro García Egea, ha hablado incluso de «un nuevo 8-M» por la inacción del Gobierno de Sánchez. 

Se supone que cuando llegan a Barajas, los viajeros deben rellenar un documento con los datos de localización y con información sobre si han pasado el COVID-19. También tienen que pasar un control de temperatura y otro visual. Y es que, si el pasajero no supera uno de los tres, tiene que ser evaluado por un médico. Pero la realidad es bien distinta y no se está tomando la temperatura a todos los viajeros. Los nacionales solo tienen que rellenar un cuestionario y los que vengan de fuera tienen que pasar la triple prueba, pero son muchos los testimonios que señalan que han llegado al exterior sin control de temperatura.

En una entrevista con ‘Onda Cero’, Ayuso ha asegurado que el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha trasladado al ministro, Salvador Illa, esta petición de sentarse a estudiar juntos posibilidades a la hora de elaborar un plan en el aeropuerto para que «Madrid no vuelva a sufrir lo mismo». «Si juntos podemos hacer algo estratégico yo lo volveré a pedir y mi consejero también porque un error de estas características sería imperdonable. No queremos solo colaborar, nos queremos implicar para que en Madrid no vuelva a surgir lo mismo», ha reiterado Ayuso.

En este punto, la presidenta regional ha recordado que hace cuatro videconferencias de presidentes ya le pidió un plan específico para el aeropuerto al Gobierno central porque en el caso de Madrid Barajas ha sido «la puerta de entrada del virus en España».  «Dicen que Madrid y los madrileños pueden ser población que contagia y es al contrario, es la más vulnerable al contagio, por todo eso somos la capital, para lo bueno y para lo malo», ha insistido.

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, ya abogó hace un par de días también por «controles efectivos» para evitar que el aeropuerto madrileño vuelva a ser el «principal foco de entrada del virus en España». «Creemos que hay que reactivar la economía pero no hacerlo a cualquier precio. Desde luego, no hacerlo volviendo a cometer los mismos errores que hace cuatro meses. Y si el aeropuerto de Barajas fue el principal foco de entrada del virus en España, pues no hagamos lo mismo que hace cuatro meses, pongamos en marcha controles, pero controles efectivos», manifestó Aguado.

Y es que, con varios rebrotes por todo el territorio español, Madrid no quiere volver a una fase anterior que sería fatal a nivel sanitario, pero también económico.

García Egea ha ido un paso más allá y ha reclamado a Sánchez un «plan concreto» de control a los viajeros de llegada y salida del Aeropuerto de Barajas para no estar «ante un nuevo 8 de marzo», en referencia a las manifestaciones por el Día de la Mujer, que pueda provocar un posible aumento de contagiados por coronavirus. En una entrevista en esRadio, García Egea se ha mostrado preocupado porque, a su juicio, el Ejecutivo central no ha preparado «ningún tipo de control» del virus a los viajeros que llegan al aeropuerto de Madrid. «A este paso el Gobierno de Pedro Sánchez va a convertir Barajas en otro 8 de marzo», ha señalado.

Calvo habla de un hipotético estado de alarma

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha asegurado este martes que si los brotes de coronavirus se agravan el Ejecutivo se plantea «decretar la alarma en una parte del territorio o en todo». Es decir, que el Ejecutivo se plantea restringir la movilidad por zonas si se agrava la situación, decretando el estado de alarma en partes de España, aunque también a nivel nacional.  «Ojalá no lo tengamos que hacer, pero seremos contundentes para proteger la salud. Llegado el momento, el Gobierno volverá a dar señales de responsabilidad», ha sostenido Calvo en una entrevista en Antena 3.

Las declaraciones de Calvo fueron matizadas horas después por la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, quien ha asegurado que la pandemia está controlada y sigue la evolución prevista, por lo que el Ejecutivo no está estudiando volver a decretar el estado de alarma «ni en el corto ni el medio plazo».

Con todo, Calvo ha explicado que en este momento los 12 rebrotes activos en España «están controlados», y que el país se encuentra «en una situación» que entra «dentro de lo previsible», por lo que no haría falta recurrir de nuevo al estado de alarma.

«Tengo que decir que va a haber brotes. Lo importante es que los tengamos controlados lo más rápido posible y que todos los que tengan síntomas reaccionen muy rápido yendo a los centros sanitarios. Lo importante es la rapidez», ha apuntado Calvo.

En esta línea, la vicepresidenta ha insistido en que el Gobierno ya actuó de forma responsable y con contundencia en el momento en el que la OMS decretó la pandemia. «Fuimos a la medida más severa, que era confinar, y dijimos que era así porque no había otra manera», ha añadido.

Por ahora, lo que el Ejecutivo «se plantea» es que todos los ciudadanos puedan «contribuir» con su «cuota» para no tener que volver a aplicar este mecanismo constitucional que decayó el pasado domingo más de tres meses después de su entrada en vigor.

«Pero, llegado el momento, el Gobierno puede decretar la alarma en una parte del territorio si no en todo«, ha incidido, para después recordar que no existe otra ley a la que el Ejecutivo pueda recurrir para restringir la movilidad de los ciudadanos.

La vicepresidenta se ha expresado así después de que el Ministerio de Sanidad notificase este lunes que, en estos momentos, tiene detectados hasta 11 brotes activos de COVID-19, lo que supone un total de 36 desde el 11 de mayo, cuando comenzó el funcionamiento del nuevo sistema de vigilancia de casos.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, señaló este lunes que la epidemia de coronavirus en España sigue «una tendencia descendiente muy suave», en la línea con lo observado en las semanas anteriores. «Estamos detectando mucho más que hace unas semanas o meses, lo que nos pone en una situación mejor para poder reaccionar ante los brotes», comentó.

Por otro lado, Calvo ha defendido la reapertura de Barajas, una decisión que, ha recalcado, se ha adoptado dentro del contexto de la Unión Europea, y ha destacado que el aeropuerto madrileño tiene en estos momentos las mismas medidas que el resto de los europeos.

Mapa de los rebrotes en España

Residencias de ancianos, casos importados, hospitales y explotaciones hortofrutícolas son los escenarios que protagonizan los primeros rebrotes del COVID-19 tras el fin del estado de alarma y ya son cuatro las comarcas aragonesas que han retrocedido a la fase 2, mientras que en Lleida preocupa la situación de una residencia de mayores con 18 casos registrados.

En Aragón, la comarca Bajo Aragón-Caspe de la provincia de Zaragoza ha sido la cuarta en la que un rebrote de coronavirus, que ha afectado a varias familias y está relacionado con trabajadores de empresas hortofrutícolas, ha obligado a dar marcha atrás y retroceder a la fase 2 de la desescalada. Se suma así a las tres comarcas de Huesca (La Litera, Cinca Medio y Bajo Cinca), desde ayer en fase 2 por un brote en una explotación hortofrutícola, en el que se han contabilizado hasta el momento 78 contagiados, una cifra que podría aumentar en las próximas horas por la realización masiva de pruebas.

En Lleida, en la residencia privada Castrillón de Lleida 13 residentes y 5 trabajadores han dado positivo en el COVID-19 en las últimas horas y los sanitarios están colaborando en tareas de atención, aislamiento de los positivos, así como en el uso de los epis.

También en Lleida hay 42 personas aisladas en el Hotel Rambla, la mayoría de ellos temporeros, y 7 han dado positivo en COVID-19. Temporeros son también las 24 personas contagiadas en la granja escuela La Manreana de Juneda, 2 de ellos confinados en el albergue de Seròs.

En Málaga se ha detectado otro foco de contagios, con nueve personas que han dado positivo en las pruebas por PCR en el Centro de Acogida, Emergencia y Derivación de Cruz Roja, y se estudia otro centenar de casos que están «en seguimiento activo».

Otros seis trabajadores de una empresa cárnica en Valencia han dado positivo por COVID-19 y han sido aislados.

En Murcia, la consejería de Salud vigila un foco de nuevos casos confirmados en los últimos días, vinculados a los pasajeros de un vuelo procedente de Bolivia y que ha provocado, al menos, 17 contagios. Se trata de tres personas que al llegar a España tendrían que haber guardado una cuarentena, algo que incumplieron, e hicieron vida normal en Murcia y Cartagena, donde han contagiado a varias personas, aunque no se han registrado casos en entornos laborables.

Una situación similar en Galicia ha provocado un brote en el Barbanza, comarca en la que se registraron nueve positivos en Ribeira y A Pobra, y donde se han investigado un total de 104 casos. El primero de esos contagios fue el de la hija de una persona que regresó a Galicia tras haber estado en Brasil durante «un tiempo» y que tomó un vuelo de vuelta desde el país sudamericano a Lisboa sin que presentase síntoma alguno.

En Navalmoral de la Mata (Cáceres) preocupan los 14 casos de COVID-19 confirmados en un grupo grande de personas, que están llevando a cabo el aislamiento en «un par de domicilios», la mayoría asintomáticos o con síntomas leves, según ha informado el consejero extremeño de Sanidad, José María Vergeles.

En Valladolid, tres nuevos positivos, dos en sanitarios y uno en un paciente dado de alta, elevan a 21 los contagiados por el brote de COVID en el hospital Río Hortega de Valladolid detectado el pasado 16 de junio, tras las pruebas realizadas a los contactos y el periodo de incubación correspondiente.

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