SÁBADO

Horario: 9:00 a 14:00 horas.

Dirección: Av. de la Plaza de Toros, 28025 Valdemorillo, Madrid.

PRIMER SÁBADO DE MES

Horario: 10:00 a 15:00 horas.

Tipo de Mercadillo: Rastro de Segunda Mano

Dirección: Av. de Toros, 28210, Madrid.

SEGUNDO FIN DE SEMANA DE SEPTIEMBRE

Consultar Fecha en la Web

Tipo de Mercadillo: Mercado Medieval

Dirección: Av. de Toros, 28210, Madrid.

valdemorillo informa que Ante la reapertura de los mercadillos, es recomendable consultar los criterios y recomendaciones a cumplir para el correcto funcionamiento de los mismos. Es responsabilidad de todos y todas el continuar protegiéndonos contra la COVID-19.

¡GRACIAS POR RESPETAR LAS NORMAS!

Dirección: Plaza de la Constitución, 1, 28210 Valdemorillo, Madrid.

Horario: De lunes a viernes de 9 a 14 horas.

Teléfono:  918 97 73 13.

Página Web: Ayto Valdemorillo

Valdemorillo, la existencia solo está documentada desde el año 1302, reinando Fernando IV, apareciendo con el nombre de Val del Moriello quedando citado en el Libro de la Montería de Alfonso XI (1342). 

La historia se vincula a la desaparecida aldea de Valmayor, de la que apenas queda constancia, más allá de la utilización de su topónimo para designar al embalse homónimo, así como una ermita.

Ambos núcleos urbanos

Desarrollaron una intensa actividad ceramista, dada la existencia de abundantes yacimientos arcillosos en la cuenca del río Aulencia.

Fue territorio integrante del Sexmo de Casarrubios dentro de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia a la que perteneció hasta la división provincial de 1833

Durante la Edad Media, integraba varias fábricas de tejas, ladrillos y cacharrería, al tiempo que sus montes eran utilizados como cazaderos por diferentes reyes castellanos, caso de Juan II y Enrique IV.

Fue repoblado por pastores segovianos.

La construcción del Monasterio de El Escorial, en el siglo xvi, fue mal recibida por los lugareños, que vieron cómo parte de sus tierras eran absorbidas por el Real Sitio y las aguas de sus arroyos desviadas a los jardines y fincas escurialenses.

En cualquier caso, los beneficios conseguidos fueron mucho mayores, ya que enseguida floreció una potente industria hostelera, que cubría las necesidades de pernoctación de los obreros, funcionarios y cortesanos que se dirigían a El Escorial desde Madrid.